Elegir el tipo de pintura para cada pared no es una cuestión de gusto sino de compatibilidad. Una misma vivienda puede tener seis soportes distintos —yeso, pladur, enlucido de cemento, madera, azulejo y metal— y cada uno pide un producto y una imprimación diferentes. Cuando el resultado "no agarra", se descascarilla o sale con manchas, el 90 % de las veces el problema es este: pintura correcta, pared equivocada.

Esta guía está organizada por soporte y por estancia, que es como se decide en obra. Si lo que quieres es entender las diferencias entre plástica, acrílica y esmalte o entre acabado mate y satinado, eso lo desarrollamos en el artículo de tipos de pintura y acabados; aquí vamos directos a qué usar en cada pared concreta de tu casa.

Lo primero no es la estancia: es el soporte

Antes de mirar colores hay que responder a tres preguntas: de qué material es la pared, cuánta humedad soporta y cuánto roce va a recibir. Un pasillo estrecho por el que pasan bicicletas y carritos necesita lavabilidad; un techo de dormitorio no. Una pared de baño necesita fungicida; una de salón, no necesariamente.

La segunda pregunta clave es qué había antes. Sobre temple (esa pintura antigua que tiza al pasar la mano) no agarra nada moderno: hay que retirarlo. Sobre esmalte brillante hay que lijar o aplicar imprimación de adherencia. Y sobre yeso nuevo o masilla reciente, imprimación selladora obligatoria, o la pintura se absorberá de forma irregular y quedará un acabado a manchas.

Prueba rápida del soporte: pulveriza agua sobre la pared. Si la absorbe de inmediato, es muy porosa y necesita fijador. Si el agua resbala, está sellada y necesita lijado o imprimación de adherencia.

Paredes de yeso, pladur y enlucido

Es el caso más frecuente en vivienda. La respuesta estándar es pintura plástica al agua, mate para techos y mate lavable o satinada para paredes. Rinde bien, no huele, seca rápido y admite lavado suave.

En pladur nuevo hay un matiz importante: la placa y la pasta de juntas absorben de forma muy distinta, así que sin una imprimación selladora se marcarán todas las juntas al contraluz —el llamado "fotografiado"—. En enlucido de yeso reciente, conviene esperar a que el soporte esté completamente curado; pintar antes de tiempo atrapa humedad de obra. Es una de las cosas que más cuidamos en pintura de vivienda nueva en Vigo. Y si la pared tiene gotelé y quieres partir de una superficie lisa, el paso previo es el alisado.

Pared interior lisa preparada para recibir pintura plástica en una vivienda de Vigo

Paredes húmedas o mal ventiladas

En baños, cocinas, galerías y paredes que dan al norte, el producto correcto es una pintura antimoho con biocida, en acabado satinado para que la condensación resbale y se limpie fácil.

Si la pared ha tenido humedad estructural, la pintura llega al final del proceso, nunca al principio: primero se corta el origen y se sanea. Lo explicamos en cómo evitar humedades en casa.

Madera, metal y azulejo

La madera de interior —puertas, marcos, rodapiés, vigas— pide esmalte al agua: apenas huele, seca en horas y amarillea mucho menos que el sintético tradicional. Sobre madera nueva, imprimación tapaporos; sobre madera ya pintada, lijado fino y limpieza. Si buscas acabado de alta calidad tipo mueble, la vía es el lacado a pistola.

El metal (radiadores, barandillas interiores, puertas metálicas) necesita imprimación anticorrosiva y esmalte; en radiadores, además, un producto resistente al calor para que no amarillee. Y el azulejo, que muchos dan por imposible, se puede pintar perfectamente con imprimación de adherencia específica y esmalte: es la reforma más económica que existe para un baño antiguo, siempre que la junta esté sana y se respeten los tiempos de curado.

Muros de exterior y garajes

En muros exteriores manda la transpirabilidad: pintura siloxánica o acrílica pura para fachada, con aditivo antiverdín en la comarca de Vigo. Nunca pintura de interior, y nunca una película impermeable sobre un muro que necesita evaporar. El detalle completo, en la guía de pintura de fachadas para clima atlántico.

En garajes, trasteros y zonas comunes, la exigencia es la resistencia: paredes con plástica de alta lavabilidad y suelos con epoxi o poliuretano, nunca pintura de pared. Es el criterio que aplicamos en pintura de garajes y parkings y en comunidades de vecinos, donde el tránsito es constante.

Tabla: qué pintura para cada pared

Selección de producto e imprimación según el soporte de la pared.
Pared o soportePintura recomendadaImprimaciónAcabado
Yeso o enlucidoPlástica al aguaFijador si es muy porosoMate lavable
Pladur nuevoPlástica al aguaSelladora obligatoriaMate lavable
Baño o cocinaPlástica antimohoFijador antimohoSatinado
TechoPlástica mate blancaSellador antimanchas si hay cercosMate absoluto
Madera interiorEsmalte al aguaTapaporosSatinado
Metal y radiadoresEsmalte antioxidanteAnticorrosivaSatinado
AzulejoEsmalte específicoAdherencia para superficies lisasBrillo o satinado
Fachada o muro exteriorSiloxánica o acrílica puraFijador al disolventeMate exterior
Suelo de garajeEpoxi o poliuretanoImprimación epoxiSatinado antideslizante
Una pintura cara sobre una imprimación equivocada dura menos que una pintura media sobre el sistema correcto. El producto no se elige por el bote, se elige por la pared. Equipo técnico de Pintores en Vigo

Estancia por estancia

Qué pedir en cada habitación de la casa

  • Salón: mate lavable; disimula irregularidades y aguanta el roce del sofá.
  • Dormitorios: mate lavable o satinado suave, en tonos que favorezcan el descanso.
  • Pasillo y recibidor: satinado, la zona que más manos y roces recibe.
  • Cocina: satinada antimoho, lavable con desengrasante suave.
  • Baño: antimoho satinada y ventilación después de cada ducha.
  • Habitación infantil: plástica lavable de bajo COV y secado rápido.

Para acertar además con el color, y no solo con el producto, te ayudarán nuestras guías de psicología del color y de colores para pisos pequeños.

Cuánta pintura necesitas y cuántas manos

El cálculo rápido: superficie a pintar = perímetro × altura, menos huecos de puertas y ventanas. Con un rendimiento medio de 8-10 m² por litro y mano, una habitación de 12 m² con techos de 2,5 m ronda los 30 m² de pared, es decir, unos 7 litros para las dos manos reglamentarias.

Dos manos son el mínimo real, y tres cuando se cambia de color oscuro a claro o se pinta sobre soporte nuevo. Presupuestar una sola mano es la forma más habitual de abaratar un presupuesto sobre el papel y encarecerlo en la práctica, porque a los dos años hay que repetir. Si quieres una referencia de coste antes de decidir, tienes los precios orientativos en cuánto cuesta pintar un piso en Vigo y una valoración a medida en presupuesto de pintor.