En interiores, esmalte al agua casi siempre: apenas huele, se repinta en el día y no amarillea. El sintético sigue teniendo su sitio en hierro exterior muy castigado y donde se busca la máxima dureza y brillo.
Es la duda que más nos plantean cuando renovamos puertas y carpintería como pintores en Vigo. Te contamos las diferencias reales, pieza a pieza, y los errores que hacen que un esmalte se pele.
Qué diferencia de verdad a los dos esmaltes
El esmalte al agua usa resinas acrílicas o de poliuretano dispersas en agua. El sintético usa resinas alquídicas disueltas en disolvente. Desde la normativa de compuestos orgánicos volátiles (Real Decreto 227/2006) los sintéticos llevan menos disolvente, pero siguen oliendo y tardando más en secar.
| Criterio | Esmalte al agua | Esmalte sintético |
|---|---|---|
| Olor | Muy bajo | Intenso varias horas |
| Secado al tacto | 30–60 minutos | 4–8 horas |
| Repintado | 4–6 horas | Unas 24 horas |
| Amarilleo en interior | No | Sí, sobre todo en blancos |
| Dureza y nivelación | Buena | Muy alta |
| Limpieza de útiles | Agua | Disolvente |
Puertas y carpintería de interior
Aquí gana el agua. Los blancos sintéticos amarillean con los años, sobre todo en pasillos y zonas con poca luz, porque la resina alquídica se oxida. El esmalte al agua mantiene el blanco y se limpia con un paño húmedo.
La clave está en la preparación: sobre un barniz o un sintético viejo hay que lijar y dar un fondo de adherencia. Así trabajamos el lacado de puertas y muebles: lijado, fondo y dos manos al agua aplicadas a pistola.
Rejas, barandillas y metal exterior
En metal la diferencia la marca la imprimación, no el esmalte. Con el salitre de la ría, el óxido vuelve si no se cepilla a fondo y se da una imprimación antioxidante antes del acabado.
Un sintético de calidad o un esmalte al agua anticorrosión dan buen resultado si la base está bien hecha. El hierro galvanizado necesita una imprimación específica: sin ella, cualquier esmalte se suelta en láminas al primer invierno.
Madera exterior: esmalte o lasur
El esmalte cubre la madera y forma una película de color, ideal para contraventanas y carpintería pintada. El lasur penetra, deja ver la veta y se mantiene sin lijados fuertes. En clima atlántico, ambos deben ser microporosos para que la madera respire.
Si dudas con otros soportes —yeso, pladur, azulejo o muros exteriores— repasa los tipos de pintura para cada pared antes de comprar.
Errores típicos al cambiar de sintético a agua
- Pintar al agua sobre sintético brillante sin lijar: no agarra y se levanta con la uña.
- Aplicar con frío o humedad alta: por debajo de 10 °C el esmalte al agua no forma bien la película.
- Cargar demasiado la brocha: mejor dos manos finas que una gruesa que descuelga.
- Usar la puerta al día siguiente: seca en horas, pero tarda un par de semanas en endurecer del todo.
Regla rápida
Interior y madera: esmalte al agua con fondo de adherencia. Hierro exterior: lo importante es la imprimación antioxidante; el acabado puede ser sintético o al agua anticorrosión.